Los trabajos de conservación en el emblemático inmueble del Parque Universitario incluyeron el tratamiento de estructuras afectadas por termitas y filtraciones.
El Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima (ProLima) hizo entrega de las obras de restauración y conservación realizadas en la histórica Casona de San Marcos. La intervención técnica se centró en la fachada y el Salón de Grados del inmueble, respetando rigurosamente su originalidad arquitectónica y valor monumental. Luis Bogdanovich, representante de ProLima, explicó que el equipo especializado trabajó para consolidar los elementos valiosos del edificio y completar su tratamiento estético, señalando que: "como todo edificio requiere, una vez que se restaura, un mantenimiento permanente".
Uno de los puntos críticos de la intervención fue la Capilla Nuestra Señora de Loreto, donde no se habían realizado procesos de conservación previos. Los especialistas de ProLima enfrentaron daños estructurales causados por termitas en la madera y desprendimientos en la capa pictórica de la bóveda debido a filtraciones de agua. La estrategia de recuperación se dividió en tres ejes fundamentales: detener el deterioro progresivo de los materiales, consolidar los elementos antiguos del siglo XVI y renovar el tratamiento estético de los muros, que ahora lucen un color rojo tradicional.
Bogdanovich resaltó que este edificio, que fue sede de los jesuitas y del Real Convictorio de San Carlos, es una pieza clave de la historia nacional donde se formaron precursores de la independencia. La labor en la Casona de San Marcos marca el inicio de una colaboración continua entre la municipalidad y la universidad para revitalizar el centro cultural. Sobre el valor del inmueble, el arquitecto sostuvo que: "más allá de que la propiedad sea de San Marcos, es patrimonio de la nación, es decir, es algo que de algún modo nos pertenece y nos representa a todos".
Fuente: RCR