EMPRENDEDORA FERRETERA CUMPLE 29 AÑOS DE OPERACIÓN

La empresaria ancashina consolidó su negocio de materiales de construcción superando la falta de servicios básicos y la precariedad logística en sus inicios en 1997.

Lima
Categoria : Nacional
Fecha de publicacion : 14 de febrero de 2026 a las 03:13 p. m.
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Fuente : Foto/Difusión

El sector minorista de materiales de construcción en Lima Norte destaca por historias de consolidación progresiva, como la de Nicolaza, quien fundó su ferretería en 1997 con una oferta limitada a dos unidades por producto. En sus etapas iniciales en Canto Grande, el negocio enfrentó desafíos operativos críticos, incluyendo el transporte manual de agregados en triciclos y la inestabilidad de locales alquilados. Ante las dificultades de fiscalización y falta de infraestructura, la empresaria trasladó sus operaciones a Lima Norte, estableciéndose en una zona que en aquel momento carecía de servicios básicos de agua, luz y alcantarillado, pero que ofrecía un mercado potencial por la expansión urbana del sector.


Para asegurar la viabilidad financiera del proyecto, la propietaria implementó estrategias de diversificación de ingresos y captación directa de clientes en zonas de edificación. Durante los fines de semana, Nicolaza generaba capital adicional mediante la venta de alimentos dentro del local, mientras que los domingos realizaba trabajo de campo ofreciendo suministros en los terrenos en proceso de urbanización. Este enfoque proactivo, sumado a la capacitación técnica recibida a través de la red Progresol, permitió que la ferretería transitara de la subsistencia a una gestión organizada, optimizando hoy su almacenamiento mediante la clasificación de mercadería y el control de rotación de inventarios.


La trayectoria de este negocio familiar refleja la capacidad de resiliencia del microempresario peruano frente a las barreras de entrada del mercado formal. Tras casi tres décadas de actividad, la ferretería se ha posicionado gracias a la fidelización de clientes y la estabilidad en su cadena de suministro. La empresaria recuerda que el inicio del negocio estuvo marcado por la incertidumbre y la presión administrativa, factores que superó con disciplina fiscal y esfuerzo físico compartido con su familia. Sobre aquel primer hito de ventas, Nicolaza señaló: “Tengo dos recuerdos muy presentes: uno es que el primer día vendimos 11 soles, lo que nos alegró mucho; el otro es que, un día después de abrir las puertas, llegó personal municipal”.

Fuente: Trome