FRAGILIDAD INSTITUCIONAL PONE EN RIESGO LA ESTABILIDAD ECONÓMICA DEL PERÚ

Director de Videnza Instituto advierte que la falta de transparencia política puede erosionar la confianza y frenar el crecimiento, pese al buen desempeño macroeconómico reciente.

Lima
Categoria : Nacional
Fecha de publicacion : 30 de enero de 2026 a las 10:15 a. m.
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Fuente : Foto/Difusión

En un contexto marcado por nuevas tensiones políticas y a pocos meses del inicio formal del ciclo electoral, el debate vuelve a centrarse en la solidez institucional y sus efectos sobre la economía. Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto y exministro de Economía, señaló que la inestabilidad política ha tenido hasta ahora un impacto limitado gracias a los fundamentos macroeconómicos y al rol estabilizador del Banco Central de Reserva del Perú (BCR). Sin embargo, advirtió que esta aparente resistencia no debe asumirse como permanente.

 

Castilla explicó que el país atraviesa una fase de mayor optimismo económico. Según el BCR, las expectativas empresariales se mantienen en terreno positivo y la inversión privada muestra dinamismo. Precisamente por ello —advirtió— la incertidumbre política resulta hoy más cara. “La irresponsabilidad política puede resultar más costosa: no solo amenaza la estabilidad, sino que pone en riesgo el repunte económico”, sostuvo.

 

El director de Videnza Instituto remarcó que la falta de transparencia en el ejercicio del poder acelera la inestabilidad institucional, y señaló que, cuando un presidente evita explicar sus decisiones o responde de forma ambigua al escrutinio público, “no solo alimenta sospechas: debilita la base misma sobre la cual se sostiene la autoridad democrática”, sobre todo en un país donde el respaldo político suele ser frágil. También advirtió que las crisis políticas terminan afectando a la economía y que asumir que la resiliencia del país es infinita implica un riesgo, ya que la desconfianza se traduce en menor crecimiento, informalidad persistente y servicios públicos estancados, configurando una economía que “no se cae, pero tampoco despega”.


Fuente: Infobae