El sector alcanzó los US$ 5,133 millones a noviembre de 2025, con empresas como Southern Copper y Las Bambas liderando el gasto en optimización y sostenimiento.
La inversión minera en el Perú acumuló US$ 5,133 millones entre enero y noviembre de 2025, lo que representa un crecimiento del 21 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este dinamismo ha sido impulsado principalmente por la intensificación de las actividades de exploración y el desarrollo de infraestructura clave para la operación de los yacimientos. Empresas como Southern Copper, cuya inversión creció un 77 % (US$ 484 millones), y Las Bambas, con un incremento del 38 % (US$ 475 millones), encabezan la lista de compañías que apuestan por la optimización de procesos y el sostenimiento de sus unidades productivas.
A pesar de contar con una cartera de 67 proyectos valorizados en US$ 64,000 millones, el avance de las nuevas iniciativas se mantiene lento. Durante la primera mitad de 2026, el sector enfrenta riesgos políticos asociados al proceso electoral presidencial y legislativo, lo que genera cautela entre los inversionistas. No obstante, se esperan avances en proyectos emblemáticos como Tía María y en diversas iniciativas de reposición orientadas a extender la vida útil de las minas actuales. Estos esfuerzos son críticos para asegurar la producción de cobre, mineral esencial en la transición energética global.
El panorama para el segundo semestre de 2026 dependerá del rumbo que tome el país tras el proceso electoral. De contar con un marco institucional claro, el sector minero podría experimentar un mayor dinamismo e incluso un nuevo impulso a la inversión. Los analistas coinciden en que la minería reafirma su rol como el principal motor de la economía nacional, siempre que se logre reducir la incertidumbre política y se agilice la tramitología que actualmente frena el desarrollo de los megaproyectos en cartera.
Fuente: BN Américas