La falta de empleo formal, la exclusión de los jóvenes y una informalidad que alcanza a siete de cada diez trabajadores condicionan el mercado laboral en la antesala de las elecciones generales.
El mercado laboral peruano cerró 2025 sin señales concretas de recuperación. De acuerdo con el informe Panorama Laboral de la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de ocupación pasó de 66.9 % en 2024 a 66.7 % en el último año, una variación mínima que confirma el estancamiento del empleo. Para la organización Horizonte Laboral, este resultado evidencia problemas estructurales persistentes para generar puestos de trabajo suficientes y formales, en un mercado donde la informalidad sigue siendo la norma y no la excepción.
La situación es más crítica entre los jóvenes. Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revelan que 2 de cada 10 peruanos entre 15 y 29 años no estudian ni trabajan. Esta exclusión tiene un alto costo económico: una pérdida estimada de S/13,415 millones en productividad, equivalente al 1.2 % del PBI. Además, siete de cada diez jóvenes que sí trabajan lo hacen en condiciones de informalidad, sin acceso a derechos laborales, estabilidad ni protección social.
Este patrón se extiende al conjunto de la fuerza laboral, donde siete de cada diez trabajadores se desempeñan fuera del sistema formal. Ante este escenario, Horizonte Laboral advierte que “2025 dejó avances, alertas y debates clave en materia de mercado laboral y protección social”. De cara a 2026, la organización subraya que “el desafío será que estas discusiones formen parte central del debate electoral y se conviertan en compromisos claros por parte de los candidatos para garantizar trabajo digno y mayor protección social”, en un país que arrastra brechas en trabajo digno e inclusión laboral.
Fuente: Horizonte Laboral