Perú enfrenta un rezago en la recuperación de turistas y la conectividad regional. Para destrabar las inversiones en aeropuertos se requiere un Ejecutivo comprometido por al menos un quinquenio, más allá de la reciente adenda.
La infraestructura aeroportuaria de Perú cuenta con una cartera de proyectos que supera los US$ 5,800 millones, cuya ejecución es clave para impulsar la competitividad regional y el turismo. A pesar de esta inversión pendiente, el país enfrenta un rezago en el tráfico de pasajeros: el Aeropuerto Jorge Chávez movilizó 24.5 millones de pasajeros en 2024, cifra que se mantiene 3.6% por debajo de lo registrado en 2019, principalmente por la menor llegada de turistas internacionales. La pérdida de competitividad es evidente, pues la participación de Perú en las preferencias de turistas chilenos cayó del 30% en 2019 al 20% en 2024, mientras que destinos como Argentina y Brasil aumentaron su atractivo.
Otro desafío crítico es la baja conectividad regional. Actualmente, Perú solo cuenta con cinco rutas aéreas internacionales que conectan con aeropuertos distintos a Lima, mientras que Colombia tiene 67. Además, tres de estas cinco rutas corresponden al aeropuerto de Cusco, que acumula el 75% del tráfico de turistas internacionales hacia aeropuertos regionales. Consolidar al Perú como destino requiere el desarrollo de nuevas rutas y “ampliar las libertades aéreas vigentes”, ya que el país se encuentra entre los de menor apertura en este ámbito en la región, limitando la entrada de nuevas aerolíneas.
Para destrabar la cartera de inversiones aeroportuarias, que incluye la rehabilitación de pistas y ampliación de terminales, se necesita una mayor voluntad política. El ritmo de ejecución presupuestal es insuficiente: al 10 de diciembre, el MTC alcanzó un avance de solo 56%, lejos del 90% registrado en los últimos cinco años. El informe señala que la reciente firma de la adenda 11 aceleraría la ejecución del primer grupo de aeropuertos, pero subraya que “se requiere un Ejecutivo comprometido durante al menos cinco años para sacar adelante estas inversiones”, incluyendo el destrabe de proyectos clave como el Aeropuerto de Chinchero.
Fuente: El Comercio