La limitada red de EsSalud fuera de grandes ciudades y la falta de profesionales profundizan la inequidad y dejan a regiones enteras con cobertura mínima y servicios insuficientes.
Las profundas inequidades en el acceso a la salud se reflejan de manera contundente en la infraestructura de EsSalud. Mientras la red del Ministerio de Salud (Minsa) y los gobiernos regionales administran 8,608 establecimientos de primer nivel, EsSalud apenas gestiona 321 a escala nacional. Esta disparidad explica por qué regiones como Ayacucho, Ica, Tacna, Huánuco y Puno cuentan con una cobertura efectiva extremadamente reducida. Según ComexPerú, esta situación genera incluso una “sensación de inexistencia” de la institución fuera de los grandes centros urbanos.
Además, la brecha de infraestructura se traduce en servicios insuficientes y en una capacidad limitada para atender la demanda. ComexPerú advierte que “la brecha en el primer nivel de atención de EsSalud frente a la red pública es insostenible”, especialmente en Piura, Cusco, La Libertad y Arequipa. La distribución desigual del personal también agrava el problema: la mayor concentración de médicos y técnicos se encuentra en Lima y Arequipa, mientras otras regiones enfrentan déficits críticos.
Esta precariedad —señala el gremio— provoca una “desconexión con las necesidades reales de la población”, deteriora la calidad del servicio y desincentiva la afiliación. Esta situación evidencia que, salvo en grandes centros urbanos, la presencia efectiva de EsSalud es mínima en regiones como Tacna, Huánuco o Puno, lo que profundiza las desigualdades en el acceso a la salud a nivel nacional.
Fuente: ComexPerú