José Espantoso, presidente
de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios, advierte que la reducción
de S/ 2.200 millones a S/ 1.000 millones en el fondo Mi Vivienda afectará
seriamente la inversión privada y agravará la informalidad urbana.
El recorte del presupuesto asignado al fondo Mi Vivienda para el año 2026 podría dejar sin acceso a una vivienda formal a cerca de 30 mil familias peruanas, advirtió José Espantoso, presidente de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios. Espantoso explicó que el presupuesto para 2026 se ha reducido a solo S/ 1.000 millones, un monto heredado de la administración anterior, frente a los S/ 2.200 millones ejecutados en 2025. Esta disminución afecta tanto a quienes buscan adquirir vivienda nueva como a aquellos que desean construir en terreno propio bajo el programa Techo Propio, impactando directamente en el esfuerzo por cerrar el déficit habitacional estimado en 1.9 millones de viviendas.
El representante gremial alertó que la reducción presupuestaria no solo golpea la demanda de vivienda, sino que también envía una señal negativa a la inversión privada en el sector inmobiliario, el segundo más importante después de la minería, que genera más de 280 mil empleos. Además, señaló que la falta de acceso a vivienda formal incrementa la ocupación informal del suelo urbano, un fenómeno que, citando estudios del IPE y GRADE, ha representado el 93% del crecimiento urbano en los últimos 20 años.
Pese
a la situación crítica, Espantoso destacó que existe voluntad política para
revertir el escenario mediante un crédito suplementario que se discutiría en
los primeros meses de 2026. También propuso una ley de financiamiento
habitacional para dar predictibilidad al bono habitacional por los próximos
cinco años. El líder gremial finalizó advirtiendo que si no se logra una
solución rápida, “se agotan los fondos a mitad de año y los proyectos se
congelan. No podemos repetir esa historia”.