La concesionaria ejecutó el
cese de operaciones de los peajes y la Municipalidad de Lima tomó control de la
infraestructura vial, a pesar de los inconvenientes operativos reportados en el
túnel Benavides.
La concesionaria Rutas de Lima (RDL) dejó de operar a las 23:59 horas del miércoles 3 de diciembre, poniendo fin a la concesión en la Panamericana Sur por verse “imposibilitada de seguir haciéndolo”. La salida de la empresa fue calificada como “abandono” por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), que ejecutó el retiro de la empresa y tomó el control de la infraestructura. Las casetas de peaje lucieron vacías y con el equipo desmontado tras el cese.
RDL responsabilizó a la MML por la situación, asegurando que la comuna “ha actuado pública y reiteradamente para lograr que RDL sea privada de todas sus fuentes de ingreso”. La compañía también denunció la falta de coordinaciones concretas para la transferencia de operaciones. RDL y sus accionistas sostuvieron que “nada de lo declarado en este comunicado implica una renuncia de derechos. RDL y sus accionistas se reservan todos sus derechos frente a los actos del Estado peruano”.
La MML asumió la gestión de
toda la infraestructura vial. Previamente, RDL había advertido que se vería
“forzada a clausurar el acceso al Túnel Benavides antes de dejar de operar la
concesión” para preservar la seguridad, argumentando que el túnel requiere
equipos tecnológicos activos. Sin embargo, efectivos de la Policía Nacional y
de Serenazgo impidieron el cierre y retiraron los elementos instalados por los
trabajadores de la compañía en la madrugada del 4 de diciembre.
Fuente: Infobae