El IRPS revela que el Perú
sigue con un índice de protección social apenas aprobatorio, con la mayoría de
regiones en niveles insuficientes.
El Índice Regional de Protección Social (IRPS) fue presentado en un encuentro que reunió a especialistas del ámbito académico, laboral y económico, y marca un hito en la forma de medir la protección social en el Perú. Este instrumento, elaborado por Horizonte Laboral y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), permitirá comparar —con información desagregada por región— el acceso y cobertura en salud, pensiones y empleo para la población económicamente activa.
Aunque en 2024 se registró un ligero avance, el puntaje del Perú en protección social sigue siendo bajo: 0.50 en una escala de 0 a 1. Antes de la pandemia, en 2019, era de 0.49, lo que evidencia un estancamiento estructural. Las brechas territoriales son contundentes. Mientras el Callao alcanza un IRPS de 0.80, regiones como Ayacucho (0.20), Cajamarca (0.16) y Puno (0.14) se encuentran en niveles críticos. En el rango intermedio, la mayoría del país se sitúa entre 0.30 y 0.50, lo que —traducido en términos escolares— equivale a notas desaprobatorias.
Según los organizadores, las métricas tradicionales no reflejan la vulnerabilidad real y los promedios nacionales ocultan desigualdades que afectan la eficacia de las políticas públicas. “Este índice muestra que en el Perú hay 26 ´Perús´, con trabajadores que viven condiciones completamente distintas”, afirmó Mayen Ugarte, directora ejecutiva de Horizonte Laboral. Añadió que “cuando el Estado aplica políticas iguales para todos, termina excluyendo a muchos porque no considera esas diferencias”.
Ugarte destacó, además, que
el IRPS es un insumo verificable y abierto: “Es público y permitirá a
cualquier ciudadano comparar su región y exigir respuestas, sobre todo en un
contexto electoral”. El índice ayuda a evidenciar brechas y ofrece una base
objetiva para impulsar reformas en protección social más ajustadas a la
realidad de cada territorio.
Fuente: Lima Conecta