Un informe revela que la excesiva tramitología limita la capacidad de innovación y perpetúa la informalidad en un país con baja competitividad.
Las empresas formales en el Perú están atrapadas en una maraña burocrática. Según el Índice de Burocracia 2025, analizado por ComexPerú, “las compañías deben destinar 3,471 horas al año —equivalentes a 145 días laborales— solo para tramitar permisos, licencias y cumplir con regulaciones administrativas”. Esta carga coloca al país entre los tres con mayor tramitología en la región, muy por encima del promedio latinoamericano.
El informe advierte que este peso burocrático no solo entorpece la operación diaria. "La burocracia no solo implica trámites, sino horas de productividad perdidas que podrían destinarse a generar valor, innovar o crear empleo", enfatiza ComexPerú. El gremio subraya que este nivel de exigencia burocrática es especialmente crítico porque se da en un contexto de alta informalidad, donde cada hora perdida representa una oportunidad económica desperdiciada. En ese sentido, sostienen que la falta de simplificación administrativa se ha convertido en un freno estructural para el desarrollo del país.
La conclusión de ComexPerú es categórica: “reducir trámites no es un objetivo administrativo, sino una política económica de primer orden”. De no hacerlo, el país seguirá anclado en la baja productividad y la formalización continuará siendo una meta lejana.
Fuente: ComexPerú