El presidente de la CCL, Roberto de la Tore, señaló que la delincuencia es el "principal enemigo de la recuperación económica". Las micro y pequeñas empresas son las más afectadas por la extorsión, generando miedo a emprender y cierres masivos de negocios.
El costo de la inseguridad ciudadana para el sector privado es alarmante, llegando a impactar hasta el 10% de los ingresos de las empresas, según estimaciones de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). Roberto de la Tore, presidente del gremio, manifestó en el CADE Ejecutivos que hacer empresa en el Perú se ha convertido en una pesadilla, pues el empresario “ya no solamente arriesga su capital, sino que está arriesgando su vida”. El líder gremial calificó la inseguridad como el “principal enemigo de una recuperación económica más rápida”.
El impacto es transversal, pero las más afectadas son las micro y pequeñas empresas (Mypes), que sufren el azote de la extorsión. De la Tore informó que en 2024 cerraron más de 2,200 bodegas, y otras 1,300 lo hicieron hasta agosto del presente año, una situación que retrae la apertura de nuevos negocios. Ante la gravedad del problema, la CCL ha formado una coalición de seguridad ciudadana con 15 gremios empresariales, enfocada en la necesidad de que el Gobierno priorice el presupuesto, la inteligencia y la articulación para combatir la criminalidad.
El presidente de la CCL valoró positivamente el mensaje del gobierno de transición, que priorizó la seguridad y el respeto al equilibrio fiscal, aunque insistió en que el presupuesto para seguridad debe ser revisado al alza. De la Torre enfatizó que el sector privado confía en que la ministra de Economía, Denisse Miralles, mantendrá su promesa de garantizar reglas claras para la inversión y continuar con el shock desregulatorio para simplificar trámites, aunque el trabajo debe ser constante y con seguimiento en todas las entidades del Estado.
Fuente: El Comercio