La mejora es impulsada por el empleo formal y la estabilidad de precios, pero la inseguridad ciudadana y el rezago de los hogares de menores ingresos limitan la recuperación.
La confianza del consumidor en Lima Metropolitana alcanzó su nivel más alto desde la pandemia, ubicándose en 48 puntos, según el Índice de Confianza del Consumidor (Indicca) de APOYO Consultoría e Ipsos. Aunque el índice se mantiene por debajo del terreno optimista (50 puntos), la mejora responde al crecimiento del empleo formal, la baja inflación y la estabilidad macroeconómica. Los hogares han mantenido expectativas estables, favorecidos por el incremento de los ingresos laborales y precios controlados dentro del rango meta del Banco Central de Reserva (BCR).
Donita Rodríguez, directora de Análisis Macroeconómico de APOYO Consultoría, explicó que la confianza aún no ingresa al terreno optimista porque los hogares de menores ingresos continúan rezagados. El empleo informal, su principal fuente de ingresos, muestra un crecimiento limitado. La economista señaló que la reducción de la pobreza en Lima seguirá por encima del nivel prepandemia (cerca del 27% en 2024 versus 14% en 2019), y para avanzar más rápido, “el país necesita crecer sostenidamente a tasas del 5% o 6% anual”.
Otro factor que afecta gravemente la percepción de los hogares es la inseguridad ciudadana, con denuncias por extorsión que han aumentado casi 600% desde 2021. Pese a estos riesgos y a la latente inestabilidad política, APOYO Consultoría proyecta que el consumo privado mantendrá dinamismo en los próximos trimestres, respaldado por la recuperación del empleo formal y la reactivación económica. Esta visión coincide con el BCR, que señala que las expectativas empresariales se mantienen en el tramo optimista, proyectando un crecimiento del PBI cercano al 3% para el cierre de año.
Fuente: El Comercio