Según economista de Redes, los programas alimentarios del Estado no siempre benefician a los más vulnerables ni garantizan la calidad nutricional adecuada.
La economista Mónica Muñoz-Nájar, de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), alertó que los principales programas alimentarios del Perú —como Vaso de Leche, comedores populares y Wasi Mikuna (alimentación escolar)— presentan deficiencias en su diseño y focalización. Explicó que, aunque su cobertura territorial es amplia, no siempre llegan a los hogares que más lo necesitan ni con la calidad nutricional requerida. “No existe una relación directa entre la presencia de estos programas y la mejora de la seguridad alimentaria”, señaló al citar un estudio de la Universidad del Pacífico.
Muñoz-Nájar destacó que el Gobierno ha anunciado un nuevo control de calidad que permitirá supervisar la producción de alimentos desde su origen, lo que representa un avance frente a las deficiencias de años anteriores. Sin embargo, advirtió que este esfuerzo debe ir acompañado de medidas firmes contra la corrupción y una mejor supervisión. “El Perú tiene problemas de inseguridad alimentaria fuertes. La mitad de los hogares sufre esta situación, por lo que hay que actuar con rapidez”, remarcó.
La especialista de Redes insistió en que mejorar la focalización y la calidad de los alimentos es clave para que los programas sociales lleguen realmente a quienes los necesitan y para recuperar la confianza de la ciudadanía en la gestión pública.
Fuente: RPP