Videnza Instituto advierte que el país avanza lento en sus metas climáticas y desaprovecha su potencial para atraer inversión verde.
El cambio climático impacta en la vida y el bolsillo de millones de peruanos —con sequías, desastres naturales, crisis hídricas y pérdidas agrícolas—, pero también representa una gran oportunidad para impulsar el desarrollo sostenible. Así lo señaló Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto, quien advirtió que el Perú está perdiendo oportunidades económicas y por falta de alineamiento estatal y de una estrategia clara. “El cambio climático no solo es un desafío ambiental, es el mayor imperativo económico y social de nuestra época”, subrayó. Por ello, sostuvo que el país debe “usar estratégicamente sus recursos naturales para impulsar una transición productiva, inclusiva y sostenible”.
Según el economista, las metas climáticas avanzan lento y el presupuesto público no está vinculado a objetivos concretos de sostenibilidad. Persisten problemas como la deforestación, la minería ilegal y un transporte contaminante que resta competitividad. Además, el Perú apenas aprovecha el 5 % de su potencial solar y eólico, a pesar de tener una de las matrices energéticas más limpias de la región.
A esto se suma que el país está dejando pasar oportunidades de financiamiento verde: América Latina emitió más de US$60,000 millones en bonos sostenibles, pero la participación peruana sigue siendo mínima. Con mayor estabilidad y menos burocracia, el país podría atraer inversión climática, impulsar cadenas productivas, infraestructura verde y aprovechar su condición de segundo productor mundial de cobre.
El director de Videnza Instituto plantea que el cambio climático redefine la idea de progreso: crecer sin destruir el entorno ni profundizar desigualdades. Y llama a que la hoja de ruta sea clara y sostenida en el tiempo: “La sostenibilidad debe convertirse en política de Estado y la colaboración público-privada, en su principal instrumento”. Si se actúa ahora, el Perú puede aspirar a 2050 con energía limpia y minería sostenible. Si se posterga, el costo será mucho más alto que el ajuste.
Fuente: Gestión