Gremio y FMI coinciden en que la calidad del gasto público debe ser prioridad del Estado. Sin capacidades técnicas ni buena gobernanza, aumentar el presupuesto solo profundizará la ineficiencia.
El Fondo Monetario Internacional
(FMI) advierte que el reto para los países no es gastar más dinero público,
sino hacerlo de forma más eficiente. En un último informe, el organismo señala
que muchas economías aumentan su deuda sin lograr mejores resultados, pues el
dinero no se usa de forma adecuada. Por eso, insiste en que la clave está en
una mejor asignación de los recursos: destinarlos a lo que realmente impulsa el
desarrollo, como la educación o la infraestructura, puede generar más crecimiento
sin necesidad de aumentar el presupuesto.
El diagnóstico del FMI también se aplica al Perú. Aunque mantiene una deuda pública baja —alrededor del 30 % del PBI—, el país enfrenta una fuerte rigidez presupuestal: más del 40 % del gasto público se destina a remuneraciones, pensiones y transferencias, lo que reduce el espacio para la inversión productiva. ComexPerú advierte que esta estructura limita la capacidad del Estado para atender las demandas del desarrollo y refleja la falta de capacidades técnicas en los gobiernos subnacionales, donde siete de cada diez municipalidades requieren capacitación en gestión pública.
Las consecuencias son evidentes. Las obras públicas paralizadas aumentaron de 2,256 en 2024 a 2,428 en junio de 2025, con un valor total superior a S/44,000 millones. Para ComexPerú, sin fortalecer la capacidad técnica, reducir la burocracia y mejorar la gobernanza, cualquier incremento presupuestal se traducirá en ineficiencia. “El desafío no es gastar más, sino gastar mejor”, enfatiza el gremio, al recordar que la calidad del gasto público es clave para un crecimiento sostenido y una gestión fiscal responsable.
Fuente:
ComexPerú