Entre agosto de 2024 y agosto de 2025, los préstamos a los sectores de transporte y construcción se redujeron en más de S/ 2,400 millones.
La ola de extorsiones se ha convertido en un factor económico determinante que frena el crecimiento y la generación de empleo en sectores clave como el transporte y la construcción. Según datos de la SBS, entre agosto de 2024 y agosto de 2025, la contracción de créditos en ambos sistemas financieros (bancos y financieras) superó los S/ 2,400 millones. Solo en el sector construcción, la reducción de crédito bancario fue de S/ 219 millones.
El economista Arturo García, docente de ESAN, explicó que el sistema financiero refleja directamente la actividad real, y que la inseguridad ya tiene un efecto sobre la cautela de la banca. García precisó que los efectos de la actividad delictiva se trasladan al crédito con un rezago, haciendo que los negocios afectados por extorsiones sean vistos con “mayor riesgo y, por lo tanto, con menor capacidad de pago. Esto los hace sujetos de menores niveles de crédito.”
Por su parte, el economista César Antúnez señaló que los sectores más afectados por la inseguridad, como construcción, coinciden con los de mayor morosidad. Antúnez indicó que en la construcción “es vox populi” que ninguna obra —grande o pequeña— está libre de extorsión. Agregó que estas restricciones que ha sentido el último año, cuando la extorsión comenzó a ponerse más fuerte, “han hecho que los bancos exijan mayores garantías y sean más estrictos en sus políticas de crédito.”
Ambos especialistas coinciden en que el aumento del riesgo percibido por las extorsiones encarece el costo del crédito y restringe el financiamiento formal, impactando directamente en la capacidad de las empresas para generar nueva inversión y empleo.
Fuente: Construyendo