César García, de REDES, señaló que el Estado debe, además, fiscalizar la informalidad para que el sector privado pueda promover un servicio de calidad.
La Municipalidad de Lima anunció la construcción de una vía que conectará la Panamericana Sur con la Vía Expresa Luis Bedoya Reyes. Sin embargo, los ciudadanos aún sufren un impacto económico directo por el tráfico vehicular. “Hay un término que en la economía se llama pobreza de tiempo y es cuando las personas pierden mucho tiempo en el tránsito pesado”, explicó César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo. “El tráfico en Lima genera una pérdida promedio de casi 200 horas al año por persona y eso equivale a casi ocho días completos”, advirtió.
Otro de los problemas de fondo, indicó, es la informalidad del transporte. “En Lima cerca del 70% del transporte urbano es informal y más de 10.000 buses y combis tienen más de 15 años de antigüedad”, precisó. “Esto no solo significa vehículos inseguros y contaminantes, sino que también recarga las vías con unidades ineficientes”, agregó. Recordó que un sistema moderno, como los metros de Santiago o Bogotá, “podría incrementar hasta un 10% la probabilidad de conseguir empleo”.
Asimismo, destacó que el sector privado tiene “la iniciativa de poder tener esos proyectos de asociación público privada que buscan modernizar las vías, que buscan invertir en infraestructuras, como metros, como también dar una mayor flota de buses modernos que sean amigables con el medio ambiente”. Sobre los corredores complementarios del Metropolitano, consideró que el Estado debería brindar “las garantías al sector privado para promover un mejor transporte público en la capital”.
Fuente: Lima Conecta