La exfiscal de la Nación, Patricia Benavides, retomó este martes sus funciones como fiscal suprema tras la controvertida decisión de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) que ordenó su reposición.
La exfiscal de la Nación, Patricia Benavides, retomó este martes sus funciones como fiscal suprema tras la controvertida decisión de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) que ordenó su reposición. Su llegada a la sede del Ministerio Público, citada para una sesión extraordinaria encabezada por la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, estuvo marcada por tensiones entre simpatizantes a favor y en contra. Benavides ingresó acompañada de su abogado, Juan Peña, y un fuerte resguardo policial, dirigiéndose directamente al octavo piso de la institución.
El retorno de Benavides se da en un contexto de acusaciones y procesos pendientes, entre ellos el caso “Los Cuellos Blancos del Puerto” y presuntas conductas delictivas reiteradas. En junio, el Poder Judicial había ratificado su suspensión por 24 meses, decisión impulsada por Delia Espinoza, pero la Corte Suprema la anuló al considerar que la fiscal contaba con fuero constitucional y que solo el Congreso podía retirarlo. La medida se apoyó en que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Parlamento rechazó una denuncia contra Benavides en julio.
Uno de los puntos clave ahora es su ubicación dentro de la estructura del Ministerio Público. Con seis fiscales supremos titulares en funciones, la ley establece que uno de ellos debe integrar el Pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Benavides envió el 11 de agosto un oficio a Espinoza exigiendo que se le asigne un despacho de fiscal suprema, invocando el artículo 62 de la Ley Orgánica del Ministerio Público. Sin embargo, su abogado sostiene que no puede ser enviada al JNE debido a que las elecciones generales de 2026 ya fueron convocadas, lo que impediría cualquier cambio en la representación fiscal.
El papel de la JNJ ha sido determinante en este retorno. En junio, el organismo anuló dos suspensiones que pesaban sobre Benavides: una por la destitución del fiscal Luis Felipe Zapata y otra por presunta injerencia en un caso que involucraba a su hermana, Enma Benavides. A pesar de las objeciones de la fiscal de la Nación y de las investigaciones en curso, la Corte Suprema dejó sin efecto la suspensión judicial, abriendo paso a un regreso que sigue generando fuertes divisiones dentro y fuera del Ministerio Público.